El vicio o el placer de fumar han acompañado siempre la obra de Italo Svevo, según se desprende de esta colección de escritos suyos que tienen como tema principal precisamente el humo. Algunos de ellos son particularmente famosos, especialmente el conocido capítulo de La conciencia de Zeno que impresionó mucho -por su origilidad temática- a un escritor de la categoría de James Joyce, gran admirador de Svevo. En otras rraciones, como el cuento Mi tiempo libre, el hu-mo parece protagonizar un papel absolutamente secundario, hasta que su presencia acaba por hacerse más constante y entorno a ella gira el caso del viejo que se sirve del amor -aunque sea comprado- para sustraerse al ojo inexorable de la muerte. También destaca el magnífico artículo inicial Ecos mundanos, inspirado en u novela de la época que apareció con el título de El cigarrillo, que ofrece u reflexión medio seria sobre el humo y la figura del fumador. Para acabar, tenemos, sobre todo, las págis extraídas del Diario para la prometida y de las Cartas a la esposa, tan lles de referencias a su vicio más preciado y, particularmente, a la lucha heroica que contra él protagoniza el fumador empedernido, aquel odi et amo que se expresa con ple conciencia y que es el paradigma perfecto de millones de fumadores que, en todo el mundo, continúan causándose problemas a sí mismos y los causan a los demás en nombre de un placer que sigue siendo inexplicable: ?porque todos nosotros, los fumadores, estamos convencidos de que el humo no nos hace ningún bien y no necesitamos que nos lo recuerden, pero continuamos fumando porque... mejor dicho, sin ningún porque?.