La obra de Raffo es sumamente original y aborda con lucidez y seriedad un tema que tiene proyecciones de notaria actualidad. El autor advierte desde el comienzo que el libro tiene el propósito de criticar un paradigma dominante en materia de Derecho de autor, según el cual la obra protegidaö constituye el punto de partida de toda la disciplina.Como señala la prologuista, este libro es, sobre todo, un libro provocativo, despojado de arrogancia, explicito y bien fundado y plantado. Mas que un texto que se agota en si mismo, es una plataforma que evita seguir reflexionando sobre los fundamentos de Derecho de autor.Aprovechando su gran experiencia en el pensamiento filosófico y sus acabados conocimientos sobre el Derecho autoral, Raffo propone que el sujeto del Derecho de Autor es el autor y no la obra, que la originalidad no es otra cosa que el fenómeno de la autoría (y no una característica objetiva de la obra), que no es condición necesaria para la creación de inteligencia y que los derechos morales no requieren una ingeniería jurídica ad-hoc para su determinación. El camino a recorrer implica examinar primero la estructura de la obra autoral como objetivo cultural, para después describir el trato o uso que se tiene con ella, revisar luego la normativa que a ella se refiere y establecer su relación con el fenómeno.á Para el final queda considerar e papel que les cabe en las entidades de gestión de derechos colectivos y proyectar el derecho de autor algunas consideraciones sobre el abuso de derecho.