Al componer la presente obra se ha procurado dar cuenta tanto de los antecedentes que dan origen a las instituciones del Derecho Penal como del estado actual de la teoría. Se ha prescindido de la proliferación de ejemplos, para invocar únicamente aquellos que, en su momento, dieron lugar a las posturas teóricas que han trascendido a nuestros días.áUna preocupación constante, como se podrá apreciar, consistió en ubicar en el tiempo el origen de las ideas; lo que se indica con el año de su formulación cuando se señala la obra bien cuando se refiere el autor; sin que se haya omitido indicar fechas biográficas. Esto fue así, pues en nuestro sistema jurídico es tradición presentar las instituciones como construcciones acabadas, más aún sin indicar ni las obras ni los autores que dieron pie a las diferentes teorías. Lo que ha contribuido a que se nos presenten teorías antiguas como si fueran nuevas. Espero que el ubicar su génesis ayude a superar este problema de nuestro ámbito.