Escritas bajo un estilo esperanzador, estas reflexiones dirigidas a comunidades religiosas, sacerdotes, seminarios, institutos y agentes de pastoral, representan una gran oportunidad para reparar la vida personal y comunitaria en plena pandemia de covid-19. Así pues, el autor nos hace una grata invitación a ayudar a quien más lo necesita y a meditar el compromiso, la misión y labor de la vida consagrada durante estos días de contingencia sanitaria.