Megan vive aterrada por las siempre inminentes apariciones del fantasma de su hermana gemela, pero su madre, el psicólogo y su mejor amiga creen que tiene un desorden mental. De todas formas intenta llevar una vida normal, mas existe un segundo problema: su novio pasa mucho tiempo con una amiga. Su vida se complica, pues su hermana Remy le muestra cosas cada vez más espeluznantes. Lo cierto es que esta historia comenzó algunos siglos atrás con una vieja maldición que debe ser conjurada: alguien, y Megan tiene que averiguar quién, corre un peligro letal.