Son cinco años los que llevamos redescubriendo el DF y gozándolo de tantas formas. Ya los recorrimos como un acto de devoción, seguimos cada secreto mejor guardado de sus habitantes y hasta lo encapsulamos en el tiempo para retratar lo complejo y romántico que es. Pero había un rostro que nos faltaba: ese que se mira con ironía, con burla, como sólo podemos hacerlo los defeños, con humor ácido. Porque es una ciudad que ofrece situaciones de lo más insólitas a cada esquina, como para reírse de uno mismo. Tal vez sea lo carnavalesco una forma de supervivencia. Y la ciudad es nuestro carnaval. Con la guía dF con humor celebramos las cosas graciosas que nos rodean. Tenemos nuestras recomendaciones de siempre: lista de restaurantes, tips para la noche, museos, moda, libros, arte. Ésta es la quinta entrega y lo hacemos carcajeándonos, a la altura de una ciudad como ésta.