´El presente Diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos en México pretende identificar las causas estructurales de las violaciones a los derechos humanos en el país, con base en un análisis no coyuntural. Su intención es formular propuestas realistas y viables con un espíritu constructivo. Se trata de contribuir a hacer realidad la aspiración común de que en el país predomine un Estado democrático de derecho -que no es un Estado de leyes, sino uno que se somete a sí mismo al imperio de la ley, y ésta a su vez al orden constitucional-, donde el respeto a la dignidad humana sea un principio y una práctica generalizada, y en el que no sólo se impongan la legalidad y la seguridad jurídica, sino también la justicia social y la equidad económica. El Diagnóstico recoge demandas que constituyen un clamor de la sociedad mexicana, y que en la mayoría de los casos también están reflejadas en las recomendaciones y diversos informes que en materia de derechos humanos han realizado sobre el país la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, por medio de sus distintos mecanismos de protección, así como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y diversas organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales. Otro de los propósitos que persigue el Diagnóstico, es que las recomendaciones generales y las propuestas derivadas de las mismas sean incorporadas a un Programa Nacional de Derechos Humanos que sea adoptado por el Gobierno de México. Aspira a servir, asimismo, como instancia para identificar prioridades en las fases subsecuentes del Acuerdo de Cooperación Técnica de la OACNUDH, a efectos de fortalecer la cooperación del sistema de las Naciones Unidas con el gobierno y la sociedad mexicana en materia de derechos humanos. La inclusión tanto de las 32 recomendaciones generales como de las numerosas propuestas que en forma sucinta aquí se presentan, no está fincada en su originalidad -en algunos casos ya son tomadas en cuenta por las instituciones del Estado-, sino en la necesidad de su adopción (o, en su caso, plena realización), para remover obstáculos estructurales que se han ido levantando desde hace años e incluso siglos, en tanto algunos -como la discriminación o la desigualdad- se originan en añejos patrones culturales. Otros, como el deterioro ambiental, son más recientes o se han agudizado en las últimas décadas o años.´