Entendemos que desde el nivel inicial es posible ayudar a los niños a interpretar la realidad y prepararlos para que algún día puedan desenvolverse como ciudadanos activos, críticos y autónomos. Para lograrlo es necesario que se apropien de saberes que son esenciales para su desarrollo personal y social. Desde esta perspectiva, aprender ciencias es un derecho y, por lo tanto, ningún docente lo debería coartar. Numerosas investigaciones en el campo de la didáctica indican que la poca presencia de ciencias en el nivel inicial se debe a diversas causas: entre ellas, podemos citar: