La obra de los grandes trágicos, Esquilo, Sófocles y Eurípides, cimenta la historia del teatro universal. Estos dramaturgos parten del mito y de la historia de su tiempo para establecer las bases del arte dramático, y crean, además, caracteres y personajes que continúan vivos en la memoria colectiva. Edipo rey es, sin duda, una de las obras más singulares de Sófocles, así como su Antígona que constituye uno de los personajes más ricos y complejos de la tragedia griega.