Sin negar el gran valor de los primeros años de la vida, el desarrollo humano se produce en tos diferentes momentos del espacio vital.áLa educación ´a lo largo de la vida´ o ´educación permanente´ comienza a asumir un papel relevante a partir de la década de los setenta, cuando tos estudios sobre el ciclo vital conceden importancia a las diferentes etapas de la vida adulta (inicial, intermedia y tardía).áEste texto pretende ofrecer un estudio del sentido de la educación permanente y de las intervenciones educativas en tos diversos momentos del devenir humano. Su intención es contextualizar hoy el significado de la educación permanente en la denominada ´sociedad del conocimiento´ a través del estudio de la teoría y praxis de los procesos educativos en la vida adulta.áLa educación permanente en la edad adulta debe tratar de recuperar el ideal humanístico comprendiendo toda actividad en la cual las personas se implican voluntariamente a lo largo tanto de su formación inicial (en los diversos niveles del sistema educativo) como profesional (durante su actividad laboral) y en los años posteriores (etapa de jubilación).áDentro del colectivo adulto se presta en estas páginas una atención especial a las personas mayores (adultez tardía) y se destacan las pautas del proceso de envejecimiento, así como la necesidad de promover políticas sociales que atiendan a sus demandas y expectativas.