A través de la historia, el ejército como institución ha evolucionado en muchas y distintas vías: sus propósitos, sus tácticas, su tecnología. Pero hay dos elementos que forman parte de la columna vertebral de su funcionamiento: el mando y el liderazgo. Éstos son los que dan vida y sostienen el arte militar que rodea a las instituciones castrenses.áLos líderes siempre han estado ahí y lo estarán, llevando en sus hombros la responsabilidad de ese gran organismo. Sin embargo, ´el líder no nace, sino se haceö, ´una persona que pretende liderar tiene que conocer las herramientas de las que dispone. Nada es improvisado en el ejercicio del mando y liderazgo´: Para alcanzar su objetivo, el líder debe formarse con cultura y preparación, forjándose un mejor entendimiento y madurez de pensamiento. Sólo así, el líder desarrollará su capacidad para convencer, escuchar y comprender a otrosáEl arte de mandar, lejos de ser un reglamento o un manual que rija lo concerniente al mando y al liderazgo militar, es un lúcido acercamiento, rico en citas a textos literarios y de la cultura universal, para interesar a los que ambicionen ser mejores soldados y conductores de hombresö.áLo más valioso de esta obra son sus diversas aplicaciones, ya que el liderazgo no está confinado solamente al ámbito militar; nuestra sociedad en general depende de líderes que la conduzcan, ya sea en el terreno empresarial, académico o político. En El arte de mandar hallaremos una excelente guía para que todo aquel interesado en erguirse como líder encuentre su camino, siendo la cultura el eje principal de su desarrollo.