La búsqueda estética de Albert Ráfols-Casamada ha sido radical y deslumbrante, esto le ha llevado a lograr la consolidación de un lenguaje pictórico universal y a ser una figura clave, como pintor e intelectual, no sólo para entender el arte español de la segunda mitad del siglo XX, sino el de Europa. Este volumen constituye una especie de testamento lírico, en cuanto a la culminación de un itinerario poético que refleja la pasión de un pintor por el lenguaje, la vocación de un poeta que reflexiona sobre el proceso creativo de la pintura.