Con El Buen Libro: una biblia humanista, el filósofo A. C. Grayling selecciona y recoge lo más granado de las tradiciones humanistas occidental y oriental, de la mano de sus más notables representantes: Heródoto, Aristóteles, Plutarco, Cicerón, Lucrecio, Séneca, Confucio, Newton, Voltaire, Locke, Mencio y Hafiz, entre muchos otros. Y lo hace de la manera en que los antiguos estudiosos judíos compusieron la Biblia: refundiendo, adaptando y editando los textos más importantes, y distribuyéndolos en libros y versículos, para una mayor facilidad de lectura.