Por más de diez años, la Border Patrol ha tratado sin éxito de capturar al misterioso pollero conocido únicamente como El Caballero del Desierto, y del que no se tiene otra referencia más que un difuso retrato hablado. De tan renombrado traficante se dicen muchas cosas: que no va armado, que nunca abandona ni traiciona, que ayuda incluso a sus enemigos si están en trance de muerte... Y que jamás será capturado. Todo cambia cuando un sanguinario personaje, conocido como El Tecolote, secuestra a un grupo de indocumentados y los interna en el desierto. él Caballero, consciente de que el reloj y la canícula marchan en su contra, pide ayuda a Alexander Cohen, el agente fronterizo que por años lo persiguió, para que lo ayude a salvar a los rehenes de una muerte segura. Será en esta búsqueda en donde ambos hombres -criminal y policía- se darán cuenta de que son más semejantes de lo que pensaban, de que la justicia no necesariamente está inscrita en las leyes, y de que son los hombres comunes los ladrillos con los que se construyen las leyendas.