Con una pluma arrolladora, inquietante, pero sobre todo adictiva, Carlos Pinto nos invita a ser testigos de un relato que excede los márgenes de la cordura. A costa de perder su libertad, un hombre acude ante la policía para confesar un asesinato, cuya víctima asegura está oculta en el corazón del desierto de Atacama. A partir de allí, comienza una vorágine de inesperados sucesos que atraparán al lector. Detectives que trabajan contra el tiempo y un ciudadano promedio cuyas motivaciones para autoinculparse desconocem os. El desierto como silencioso testigo de un hecho escalofriante. Una vez más, Carlos Pinto se introduce en la psique de sus personajes para explorar los oscuros laberintos donde vive la bestia que duerme en cada uno de nosotros. Y a partir de esta historia, inspirada en un caso real, plantea que esta animalidad podría aflorar el día menos pensado.