Por asuntos que no te incumben don Geoffroi ha recibido admoniciones del Santo Padre y la obligación de peregrinar a Compostela(...). Sus obligaciones no le permiten acatar el mandato papal, como seria su deseo, de manera que tu cumplirás la penitencia por el, y de paso, llevaras a un familiar del señor de Charny un presente que habrás de guardar en tu vida. Dentro, una candileja en el suelo evitaba la oscuridad total, pero lo que vio le hizo arrepentirse de no haber escuchado el consejo de su amiga. (...) Pausado, con la sorpresa y el temor deformandole la expresión, retrocedió un paso. Al dar el segundo se detuvo.