A partir de la jurisprudencia regional y nacional, así como de los estándares internacionales de protección de los derechos humanos, catorce personas expertas analizan el derecho al debido proceso y sus principales supuestos: la administración de justicia independiente, imparcial y competente; el principio ne bis in ídem; la presunción de inocencia; la prohibición del uso de prueba ilícita, incluyendo la confesión coaccionada; el derecho a doble instancia y al amparo; la defensa adecuada, y la comunicación previa y detallada de la persona inculpada.áYa sea como parte interesada en defender los derechos o como autoridad obligada a respetarlos, la lectura de este libro remite al origen y a la función primordial de los derechos humanos: establecerse como rectores del actuar del Estado y como herramientas de protección de las personas.