En el desempeño profesional de ciertos ámbitos y, especialmente, en los relacionados con la educación, el trato que se dispense a las personas resulta esencial para conseguir las finalidades que se pretenden. En el desarrollo del tacto pedagógico su autor no se limita a poner de relieve la importancia del tacto en las relaciones educativas sino que indica, además, un posible camino de acceso a las cualidades que lo caracterizan. En todos los casos, este desarrollo es contemplado como un proceso de auto-transformación personal basado en la aplicación, a la prgpia realidad del educador, de algunos aspectos de la teoría aprendida acerca del ser humano, del contexto en que éste se desenvuelve y del proceso educativo en el que participa. El libro pretende, en definitiva, justificar la posibilidad de esos cambios orientados a convertir unos contenidos teóricos en ciertas formas de ser que se manifiestan entonces de manera natural y espontánea, concretando a la vez la naturaleza de éstos.