La preocupación por el patrón estético está muy presente en diferentes ámbitos del diseño, término que para algunos aún parece ´encriptado´. Todavía más si viene del anglosajón y se liga al elitismo, al mundo de la apariencia, al diseño de galería, de pasarela, a la marca que quiere marcar la diferencia promocionando la estupidez, y otras distancias y fronteras difíciles de mantener en una sociedad ´sostenible´, que, por otra parte, parece cada vez más apremiante que discurra por la senda de la sensatez. A veces se puede tener la impresión de que el diseño y todo lo que comporta es un jardín particular, el no me tangere reservado para uno cuantos privilegiados. Afortunadamente, el lujo está en crisis.