Un automóvil con alma, un músico con las manos implantadas de un asesino, alienígenas que ?pescan? seres humanos como si fueran cangrejos, ojos electroscópicos que pueden ver fluir la electricidad y los campos magnéticos, un inventor capaz de duplicarse a sí mismo docenas de veces, reinos microscópicos habitados por seres inteligentes, espejos que reflejan sucesos ocurridos en el lejano pasado, hombres que se ?eterizan? y caen hasta el centro de la Tierra... Un bestiario imposible -¿o sólo improbable?-, un catálogo singular de invenciones desopilantes, un desabrido inventario de especulaciones científicas, filosóficas y morales que no se arredra ante extravagancia alguna, dejando volar la fantasía hasta sus últimas consecuencias, pero con un ojo siempre puesto en las posibilidades científicas de una época -el cambio del siglo XIX al XX en la que todo parecía posible gracias a los imparables avances de la técnica y el conocimiento humanos.