Esta segunda edición se inscribe en el marco del Bicentenario del inicio de la Independencia de México y el Centenario del comienzo de la Revolución Mexicana. Precisamente una de las principales consecuencias de ésta fue la creación de un estado laico. Se analiza y explica los orígenes y las primeras etapas de la lucha entre el poder eclesiástico y el poder civil, por la política de éste de limitar primero, y anular después, los fueros e inmunidades del clero, dominar la Iglesia y hacerla un útil instrumento de servicio del Estado, y más tarde la separación de ella, y finalmente reducirla a la esfera espiritual. Comprometidos los obispos con el poder absoluto del rey y las ideas y valores del viejo orden colonial, asumiendo una vigorosa defensa a favor de su preservación. Formados en el regalismo apoyaron el Patronato en manos del Monarca, combatieron primero los insurgentes, y como reacción frente al liberalismo triunfante en España, y por su temor a la instalación en el poder de éste en el país, apoyaron a Iturbide y a su proyecto independentista garantizador de la permanencia de sus fueros, de la posición tradicional de la Iglesia. Más tarde, negadas estas pretensiones, se opusieron radicalmente al ejercicio del Patronato en la Nación y a las reformas anticlericales del régimen liberal de Gómez Farias.