Edgar Allan Poe es un personaje macabro: murió hace más de cien años pero nos sigue haciendo temblar. Y lo volverá a hacer. Aquí aparecen tres de sus mejores cuentos: ''El entierro prematuro'', cuyo solo titulo ya es razón suficiente para no dormir; ''Hop-Frog (o los ocho orangutanes encadenados)'', que relata cómo una mente puede ser segaz y retorcida al mismo tiempo, y ''El gato negro'', una historia de hechos en apariencia anodinos pero conectados por el hilo del Mal. En estas poco conocidas traducciones, el autor estadounidense vuelve a la cargar con sus atmósferas oscuras, sus desenlaces de espanto y sus personajes trastornados.