Un niño nacido en el sudeste de la India, demuestra desde la infancia que posee dones sobrenaturales. Su madre de cuna humilde sabe que es un predestinado y lo encausa a cumplir su misión. Con todas las enseñanzas recibidas Ranjiv o Rama Nayarana adquiere el poder de la clarividencia, la habilidad de trasladarse a gran velocidad por medio de enormes saltos, a desmaterializarse y desaparecer a voluntad. Su evolución lo lleva a dominar la práctica tántrica esotérica, a ver más allá de lo que a simple vista se ve y a practicar la meditación po-wa donde es posible la separación de la conciencia y el cuerpo, actos propios de un ser iluminado, un ser de luz reencarnado. Al entrevistarse con su Santidad, el Dalai Lama, se declara un ciervo del Dios Brahma: ?vivo en él y para el servicio de toda su creación?. Así, su espíritu, mente y energía muy en alto, lo conducen a buscar al ´Hombre sabio de las montañas´, atravesando con fe y seguridad las peligrosas montañas de los Himalayas. Al llegar al monasterio de Drepung, situado en la montaña Huangshan a tres mil setecientos metros, hace una prédica ante los ministros y su líder espiritual: ?sólo busco la paz espiritual, busco el camino que conduce a mi Dios Brahma, busco la pureza, la verdad, el dominio de sí mismo e inculco la no violencia, la misericordia y la compasión a todo ser viviente?. La historia termina con un final inesperado que sorprenderá al lector y le hará modificar el paradigma del principio de libertad.