EL LATIDO DE LA AUSENCIA

EL LATIDO DE LA AUSENCIA

$ 235.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar
Editorial:
MCGRAW-HILL
Año de edición:
ISBN:
978-607-02-5419-2
Páginas:
218
$ 235.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar

EL presente libro es fruto de una aproximación interdisciplinaria a la obra de Julián Orbón, compositor nacido en Asturias, España, en 1925, activo en Cuba y muerto en Miami en 1991.áJulián Orbón rescata del inmenso bagaje cultural de su época materiales olvidados que han probado ser de valor para generaciones posteriores; fue continuador de la obra de Manuel De Falla y por ende de la tradición vernácula hispana —moribunda en tiempos de De Falla y finalmente relegada al olvido— y digno heredero de una generación fundacional de compositores latinoamericanos que se inicia con Héctor Villalobos y prosigue en la obra de Alberto, Antonio Estévez, Carlos Chávez y Silvestre Revueltas, en México, y Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla, en Cuba.áOrbón era el músico de Orígenes, grupo de poetas habaneros unidos en la búsqueda por reconciliarse con su tiempo a través de la memoria. La poliestilística y multidireccionalidad que caracterizan su obra nos recuerdan la poesía de José Lezama Lima. Ambos creadores compartieron el mismo ´latido de la ausencia´ —como se refería Lezama Lima a la muerte de su padre— y vieron en el origen un punto estable desde el cual moverse libremente por los abismos de la historia.La autora, compositora nacida en México a mediados de los años sesenta y educada dentro de la tradición clásica centro-europea, recopiló y estudió el material escrito por y sobre Orbón, y realizó una serie de entrevistas con personajes que estuvieron muy cercanos a él.áLa riqueza del legado de Orbón hizo imposible un trabajo exhaustivo sobre toda su obra, por lo que Mariana Villanueva se limita a deducir las constantes y variables de su estilo, cotejarlas con su obra en general y aplicarlas a una obra sencilla, la Guajira guantanamera, cuyos orígenes se remontan hasta un anónimo romance hispano de raíz medieval transformado en Cuba por la influencia negra y que fue revivido en un son guajiro al que Orbón adaptó unos versos de José Martí.