¿Nunca te has enamorado de una música? ¿La pones a todo volumen y no te cansas de escucharla, aunque los vecinos aporreen tu puerta? A Rosa le pasó exactamente eso cuando su madres se puso a tocar el piano para calmarla. Estaba en la primera evaluación y tenía el cerebro a punto de estallar. Nunca había escuchado algo tan bonito en su vida..., pero cometió un error: preguntó quién era el autor de aquel tesoro sonoro y su madre se negó a responderle. ¿Ah, sí...? Aquello era todo un desafío y rosa no estaba dispuesta a tirar la toalla, aunque su nueva aventura musical la llevara a París y tuviera que enfrentarse con toda la policía francesa. Bueno... ¿y si pedía ayuda a sus mejores amigos. Los Pentasónicos?