WALL, ALEJANDRO / EDUL, GASTÓN
La historia de cómo la Argentina y Messi ganaron la Copa del Mundo.Cada partido de Messi en Qatar fue su mejor partido. Y ahora, con el Inter Miami en el horizonte, la tarea de Messi en el futbol está cumplida.Lionel Messi mira hacia una de las tribunas del Lusail y con los brazos enalto avisa que es un hombre libre. La Argentina acaba de ganar la final delMundial de Qatar en los penales frente a Francia. Messi, con 35 años, escampeón del mundo. Un flashback le podría devolver imágenes de otrasCopas del Mundo, de la derrota con Alemania en el Maracaná o de las finalesde Copa América perdidas. Qatar era acaso su última oportunidad y ahoraes su liberación personal; el haber conseguido todo lo que quería en el fútbol. Este equipo no los va a dejar tirados, había prometido. Lo cumplió. ConPolonia fue una noche para lucirse. Derribó la pared contra Australia y sacósu lado peleador contra Países Bajos. Pero antes de eso y del andá payábobo sacó el genio para el pase a Molina. Contra Croacia dibujó otra obrade arte, el paseo al joven Gvardiol en el gol de Julián Álvarez. Y en la final no se arrodilló. Cuando Mbappé marcó el empate sus piernas se doblaron demodo leve, pero nunca se quebró. Messi hizo suyo el Mundial incluso antes de ganarlo. Fue el jugador queemocionó. El que adoraron los hinchas de Bangladesh o India, los trabajadores migrantes de Qatar que iban con su camiseta, y que fue dejando jugadas para el resto de nuestras vidas.Este libro contiene ese recorrido que incluye sufrimiento, emoción, y muchaalegría: una alegría colectiva alrededor de Messi. Su vida como futbolistacontinúa con Inter Miami FC, un destino más práctico para un jugador queatravesó dos décadas en la competencia feroz.