Para nuestra mentalidad actual, el ´antiguo Egipto´ es un verdadero enigma: se trata de un tiempo remoto que posee miles de imágenes familiares, lo que hace que parezca en nuestra imaginación con mayor viveza que ninguna otra civilización del pasado, sin embargo, todavía hay muchos aspectos de la misma cuya profundidad y alcance desconocemos. Durante unos dos mil años, antes de la publicación del desciframiento de los jeroglíficos llevado a cabo por Champollion en 1822, todos los que se sintieron fascinados por las creaciones de esta antigua cultura sólo pudieron interpretarla mediante meras conjeturas e hipótesis. No pudieron dejar de sentirse fascinados ante esas maravillas de la ingeniería que son las pirámides, pero ignoraban los múltiples niveles de significado que tales estructuras poseían.