La aceptación es la primera ley del amor. Si estoy dispuesto a dar este paso, entonces el amor abre sus puertas para mi y descubrió mi unidad con toda la gente y toda la creación, expresa el autor Jim Rosemergy > en uno de los capítulos de este extraordinario libro y agrega: Dios siempre nos acepta y permite nuestras acciones, experiencias, pensamientos y sentimientos. Esto no es desamparo, es amor expresado. En esta obra, olas personas que se hallan en proceso de autoconocerse, las que se encuentran en crisis de personalidad, las que buscan desarrollo espiritual y personal el lector desprevenido, encontrarán una serie de pautas para desarrollar de una manera práctica y sencilla, en el a veces espinoso y difícil trabajo de la aceptación de si mismo, de los demás, de la vida y del entorno que nos rodea. Jim nos muestra la importancia de aprender a aceptar nuestra parte humana, con sus virtudes y cualidades, flaquezas y debilidades, para llegar así a conocer el maravilloso ser espiritual que realmente somos. Señala la importancia del ser humano como instrumento divino y dice: Dios necesita de manos a través de las cuales actuar, voces a través de las cuales hablar y corazones cuya obra sea la compasión. Un libro que se convertirá en su mejor amigo y consejero de cabecera, Imparcial y desinteresado, lleno de amor y profunda sabiduría.