Pyotr Smirnov fue un hombre que se adelantó a su tiempo. Para Linda Himelstein, su genio provenía de su capacidad para ver más allá de lo que era y vislumbrar lo que podría ser. La propuesta empresarial que inauguró aún resulta vigente y tiene mucho que enseñarnos sobre el arte de hacer negocios y generar riqueza. No solamente fue uno de los primeros en reconocer la importancia de poseer una marca reconocible para sus productos, sino también tuvo la idea de servir a todo el espectro social y atender tanto a los pobres como a los ricos con una amplia gama de ofertas diferenciadas y orientadas a cada tipo de público. Todo ello unido a una personalidad decidida y tenaz que lo llevó a alcanzar logros sorprendentes que heredaron sus descendientes.