Carcaso, 1357. En tiempos del papa Inocencio VI, en el sur de Francia, rei la peste y la Inquisición. La abadesa Marie Francoise va a ser juzgada bajo los cargos de herejía y brujería por haber realizado saciones mágicas y haber atentado contra el Papa. Para unos santa y para otros bruja. El monje escriba Michael es el encargado de obtener su confesión antes de que sea condedo a la hoguera. Sin embargo, a medida que la abadesa avanza su relato. Michael se ve sumergido en un mundo mágico donde se enfrentan el bien y el mal, y ante sus ojos y en su corazón va creciendo la imagen de u mujer santa, valiente, y noble.