La frase es exacta: nada más viejo que el periódico de ayer. A diario las noticias nacen y mueren sin que de ellas quede más constancia que las páginas amarillas que desperdiga el viento o que el polvo guarda en las hemerotecas: llamaradas de un solo día. En memoria del fuego recupera algunos textos escritos a lo largo de los últimos 10 años en diversas publicaciones periodísticas. Crónicas, reportajes y entrevistas que crepitaron en el ayer, pero hoy vuelven a avivarse a través de las páginas menos perecederas de un libro.