Plenamente instaurado ya el nuevo siglo, con esta cuarta edición vamos aproximándonos a las dos décadas desde aquella fecha (1990) en la que con tanto anhelo vimos aparecer la primera, un proyecto realmente incipiente. Hoy estimamos que estamos presentando una obra más que consolidada, no porque tengamos la poca delicadeza de asegurarlo nosotros, sino porque lo demuestra, en buena medida, la amplia aceptación que se le viene dispensando a nivel internacional, incluso en países donde el español no constituye su lengua propia. Nos sentimos orgullosos de haber contribuido así al desarrollo de un área dentro de la pediatría en la que se han producido tantos cambios y tan rápidos, y de haberlo hecho siguiendo el espíritu de los tiempos, bajo un auténtico afán globalizador, como lo demuestra la participación de autores, ya no sólo numerosa, sino, y esto es lo más importante, procedente de los más diferentes países americanos y europeos. Aun conservando el afán didáctico y de calidad de las anteriores ediciones, en esta ocasión se han introducido cambios en el índice, se ha limitado la bibliografía y se han incorporado nuevos autores. También, al igual que en presentaciones previas, hemos estimulado la inclusión de cuadros y figuras para hacer más atractiva la lectura, buscando siempre que la información resultara lo más útil posible. En el nuevo mundo, en el que sin la ayuda de Internet es fácil sentirse un don nadie, nos mantenemos en el convencimiento de que el libro, el buen libro, el libro en el que cada apartado ofrece los conocimientos desbrozados por profesionales experimentados, seguirá teniendo su espacio. Por eso hemos buscado con tesón y hemos considerado un objetivo fundamental el que detrás de cada capítulo el lector tuviera la garantía de encontrarse con el buen hacer de un auténtico experto. La conocida recomendación de Osler resulta tan válida hoy como ayer: ´To study the phenomena of disease without books is to sail an uncharted sea, while to study books without patients is not to go to sea at all´.