Las emociones y padeceres psíquicos se reflejan a flor de piel. la piel funciona en los seres humanos como una segunda placenta. a través de ella el hombre forma su yo psíquico, su mundo emocional y los modelos de sus primeros vínculos. la piel es una magnífica pantalla de protección ante los afectos sofocadosy esas creencias de cómo la persona piensa que es vista por los demás. de este modo, los síntomas cutáneos son signos de los conflictos y heridas que habitan en el interior de cada persona.
el lector encontrará además, un estudio preliminar sobre el dolor y el sufrimiento y las manifestaciones psicosomáticas generales, como fiebre, escalofríos, infecciones e inflamaciones.