Existe u sintonía conceptual y práctica extraordiria entre ser educador y el derecho a ser hombre y mujer que proclaman las declaraciones intercioles de derechos humanos. Asistimos continuamente a violaciones escandalosas de estos derechos, violaciones que turban las conciencias sensibles. Sin embargo, casi die se escandaliza de la grave violación de la dignidad huma que suponen aquellas prácticas y situaciones educativas para las que resulta irrelevante el derecho de los alumnos a alcanzar, con plenitud humanizadora, la condición de agentes, de sujetos libres y responsables. Los educadores comprometidos tienen que luchar a diario por justificarse a sí mismos el sentido y la utilidad de su tarea. Hay muchas y variadas formas de mantener vivo y de renovar permanentemente el entusiasmo por trasmitir un sentido profundo de lo que hacen. Para los autores de esta obra, u manera de afianzar este compromiso educattivo consiste en ver y enseña a ver al otro como sujeto de derechos. Con esta filidad, el libro ofrece numerosas propuestas para la enseñanza de los derechos humanos en las aulas, en actividades extraescolares, a través del empleo de las nuevas tecnologías y en educación especial. Los tres autores, doctores en Pedagogía, son profesores del Departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad Complutense. Han publicado numerosos trabajos y libros sobre cuestiones antropológicas, filosóficas, políticas y sociales de la educación.