Existen pocas frases tan poderosas y que consiguen recrear un momento con tanta precisión como la imaginación al poderö. Son palabras que guardan un vínculo con el tiempo en el que se pronunciaron. ¡No pasarán!ö es otra de estas oraciones sencillas, que marcan, como una muesca en el tiempo, una determinada época. Evocar esta expresión es extraer de dos palabras una lucha sin cuartel contra el fascismo.áLos aforismos los han utilizado los filósofos por su capacidad para establecer metáforas creativas y misteriosas que explicasen un complicado sistema y los han pronunciado con ironía e histrionismo personajes como Oscar Wilde (Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca másö) o Groucho Marx (La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplica después los remedios equivocadosö). Pero también se han lanzado como proclama política en las manifestaciones del siglo XX. Son frases cortas, sin argumentos (Tu corrupción es mi perdiciónö, Los chorizos se curan colgadosö) y, por lo tanto, no permiten que nadie pueda refutar la verdad que proclaman.