Quizás, el éxodo de población más reciente desde el colapso de la civilización del posclásico antes de la conquista, lo vivieron los pueblos mayas del noroccidente de Guatemala en la década de los ochenta, ocasionado por el programa genocida de Ríos Mont, Tierra arrasada. Sus efectos tuvieron resonancia sobre comunidades, familias e individuos, no sólo del lado de Guatemala, sino que, debido al cruce fronterizo, escribieron con su presencia un capítulo dentro de la accidentada pero todavía inédita historia de la frontera sur de México. Este libro es el resultado de una investigación antropológica en el estado de Quintana Roo, lugar de albergue y posteriormente residencia de comunidades indígenas de Guatemala. A partir de una polifonía de las memorias de sus actores sociales, reconstruye el evento traumático de la migración y reubicación forzadas de estos pueblos, señala además el mecanismo a través del cual se reapropiaron de un territorio marcado por la trashumancia, la colonización dirigida, y orientado a una actividad económica cargada de incertidumbre como es la industria turística, asimismo perfila el diagrama migratorio y las redes sociales entre Guatemala, México y Estados Unidos, construidos desde la precariedad entre estos históricos infatigables.