´Carezco de u patria. Me he incorporado a la ciudadanía del mundo.´ Así se define Agnes Rosner, > húngara de origen judío que, con valor y honestidad ejemplares, nos entrega el sorprendente relato de u parte de su vida. U vida en la cual la realidad supera con creces a la ficción novelesca y que va de infancia en u ciudad centroeuropea a los campos de concentración zis y la huida hacia la ´libertad´, que la condujo al cautiverio en la Rusia soviética tras la segunda guerra mundial. Asimismo, encontramos aquí su búsqueda de la autodetermición en u época en la cual la independencia de pensamiento y el rechazo a los conveciolismos sociales eran vistos con sospecha, sobre todo en el caso de u mujer. Tal es el itinerario que se nos plantea en estas págis, las cuales representan u oportu reflexión sobre la individualidad, la libertad, la felicidad y la lucha por la supervivencia. Estamos, en resumen, ante la crónica de u mujer que se adelantó a su tiempo. Sin caer en la autocompasión ni en el sentimentalismo, Agnes Rosner > recuerda los principales acontecimientos de su singular existencia. Sobresale en este relato su fortaleza ante la adversidad y la determición que le permitiría sobrevivir a los campos de concentración zis. Dicha experiencia, sumada a las demás que han dado forma a su tránsito vital, determiron su visón del mundo y le permitieron reafirmar sus convicciones y valore más profundos. Con u prosa sencilla y cargada de sinceridad, Agnes nos entrega un relato persol que es, al mismo tiempo, el testimonio vibrante de la época que le ha tocado vivir. ´Yo pertenezco al tiempo´, afirma la autora. ´En cambio, hay persos que pertenecen al espacio, a u familia, a un país, a u ideología, a u religión. No he sabido lo que es observar la vida desde la comodidad de u butaca y conforme con ser espectadora de los demás. Por el contrario, he corrido todos los riesgos, y puedo decir que he estado en muchos de los escerios importantes del siglo XX. ´