Este informe pone de manifiesto las violaciones de derechos humanos que, de forma constante y generalizada, se cometen en Estados Unidos. Señala la arraigada práctica de brutalidad policial existente en toda la nación, y subraya los abusos físicos y sexuales a los que son sometidos los presos, muchos de los cuales permanecen recluidos en condiciones inhumanas y degradantes. Muchas de las personas que huyen a Estados Unidos en busca de seguridad son tratadas como delincuentes y encerradas entre rejas. El número de ejecuciones llevadas a cabo cada año aumenta de forma implacable, y actualmente hay más de tres mil presos en espera de ejecución. El racismo y la discriminación contribuyen a negar los derechos fundamentales de innumerables hombres, mujeres y niños. En este informe, que forma parte de una campaña mundial contra las violaciones de derechos humanos cometidas en Estados Unidos, Amnistía Internacional insta a las autoridades estadounidenses tanto estatales corno federales: