Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Gérard de Nerval y Horacio Quiroga, son algunas de las ánimas que aparecen entre las páginas y en las que su autor toma, a la manera de un médium, hechos biográficos y elementos propios de la obra de cada uno de ellos para hacerlos dialogar. Estancia de ánimas se apropia de la voz de otros, es un discurso lírico marcado por la profunda influencia de los poetas malditos con todo lo que esto conlleva: la oscuridad, la rebeldía y la afrenta.