La época cambiante que como educadores nos ha tocado vivir requiere de una participación precisa e intencionada en las inéditas y complejas problemáticas que nuestros niños y jóvenes actualmente enfrentan. Situaciones que hace tan solo una o dos décadas pudieron parecer impensables, hoy se registran en el día a día. Es innegable la urgencia que tenemos los educadores de construir, apropiarnos y desarrollar procedimientos eficaces y con calidad educativa para intervenir y reorientas las consecuencias de la NO intervención en el entorno escolar. Los problemas de conducta en las aulas nacen, crecen, se reproducen, se ramifican, se agudizan y NO MUEREN, por contrario, ponen en jaque-mate la pericia del docente, sus habilidades; en pocas palabras resultan un reto para sus competencias para el manejo de grupos, para la comunicación asertiva y la conciliación entre pares. La aplicación del Círculo Mágico y las herramientas metodológicas que aquí se ofrecen Tienda de amistad, la caja de recuerdos amables, mi cofre de virtudes, están diseñadas tomando lo mejor de modelos que hasta hoy están funcionando en países como Canadá, Costa rica, Cuba, sin ser una copia al carbón de ellos, está hecho pensando en los maestros que aún en las situaciones grupales más adversas, están convencidos de que hasta el alumno más inquieto, desordenado, peleonero, indeseable y violento merece un trato digno, merece una búsqueda de mejores opciones de vida en sociedad, de convivencia y tolerancia; tal como lo mandan tres de los cuatro pilares de la educación: Aprender a aprender, aprender a ser aprender a convivir y sólo requiere de los pasos y las técnicas creativas y atinadas. El Círculo Mágico y las otras técnicas pretenden dar opciones de intervención para abordar los problemas de conducta en el aula. Vamos buscando soluciones proactivas e innovadoras para los problemas y situaciones cada vez más cotidianas en la educación de las nuevas generaciones.