Las pasiones humanas son un misterio, y a los niñ,os les pasa lo mismo que a los mayores. Los que se dejan llevar por ellas no pueden explicá,rselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas.
Hay hombres que se juegan la vida para subir a la montañ,a. Nadie, ni siquiera ellos saben por qué,. Otros se arruinan por conquistar el amor de una persona que no quiere saber nada de ellos. Otros se destruyen a si mismos por no saber resistir los placeres de la mesa... o de la botella. Algunos pierden cuanto tienen para jugar en un juego de azar o lo sacrifican todo a una idea que jarras podrá, realizarse.
Unos creen que só,lo será,n felices en un lugar distinto, y recorren el mundo durante toda su vida. Y unos pocos no descasan hasta que consiguen ser poderosos. En resumen: hay tantas pasiones distintas como hombres distintos hay.