¿Cómo se perciben físicamente los juegos de fuerza que actúan fuera del cuerpo? Al participar de las mismas leyes físicas un cuerpo y una estructura deben resolver problemas semejantes. Somos conscientes de las dificultades de la estructura por mantenerse erguida bajo la presión de la gravedad porque a nosotros también nos cuesta mantenernos en pie, venciendo una resistencia constante que nos obliga a reequilibrarnos al ir cambiando de posición, como si participásemos de un juego de contrapesos en el que nuestro sistema óseo se encarga de sostener la masa inestable o ´peso muerto´ de la carne.áAdemás de las analogías puramente físicas también hay todo un campo muy amplio de relaciones que tienen que ver con lo psicológico. Al entrar en un edificio de Candela se activan una serie de sensaciones: miedo a que se caiga la estructura, incomprensión física, peligro, vértigo... Estas sensaciones son planteadas por el arquitecto a propósito (como hace un equilibrista cuando realiza un ejercicio de riesgo ante el público). Son planteamientos estéticos que provocan impresiones de acuerdo al uso de los edificios: si un edificio es religioso la fragilidad o incomprensión estructural nos pone a tono con lo sagrado, se convierte en una cuestión de fe. Si el proyecto es para una gasolinera, la virguería estructural habla de modernidad y busca que te pares allí con tu coche moderno para llenarlo de gasolina moderna y sentirte moderno. En fin, son estructuras expresivas porque aluden a otras cosas.á