La distinción y las coincidencias de las órbitas sociales del político, la perso ética y el ciudadano, con un tratamiento sencillo, son los propósitos de este libro que hoy nos ofrece el afamado filósofo vasco Ferndo Savater. En varios momentos, cuando se refiere al ejercicio de poder y de gobierno, insiste en que comisiones ciudadas de vigilancia y supervisión, y aun con posibilidad de decisión, deben estar presentes en u posición en que la ciudadanía pueda cogoberr. Describiendo la forma en que intervienen socialmente la política, la ética y la ciudadanía, Savater aliza también sus vínculos y paralelismos, derivando a las circunstancias entre vida pública y vida privada. El filósofo propone el término deontología para desigr la moral específica que debe operar en cada uno de los tres ámbitos. Ejemplifica con el político: éste, en lo privado y familiar, puede recibir regalos sin que, deontológicamente, esté mal, sin embargo, como funciorio o representante público, su deontología habría de censurarlo. A través del texto, Ferndo Savater va combindo ideas, sus ejemplos prácticos y los posibles mecanismos para actuar. Es un libro lleno de sugerencias, de reflexiones justas, de guiños atractivos, de tal suerte que el lector puede continuar su reflexión y extender las propuestas del escritor: es un libro creativo que, en nuestras manos, se espiga como un árbol. Los giros de humor, las ejemplificaciones cómicas y la familiaridad con que trata al lector lo hacen, de por sí, si un libro atractivo y útil en el camino del nuevo ciudadano. Savater afirma en estas págis que, en su transición, el crecimiento y el despliegue de la democracia en México pueden resultar factores importantes para que en la región Centroamerica y en Sudamérica vayan adoptando procesos semejantes de democratización.ética,política,ciudadanía se lee rápido, pero sus efectos son perdurables.