Si se quiere cambiar u institución escolar o u organización educativa, es necesario que esa innovación afecte a la cultura de la misma, entendida como un conjunto de valores, creencias y productos culturales. En toda organización educativa conviven diferentes formas de hacer y pensar, que constituyen su identidad. Para innovar es necesario llegar a las raíces de fondo, a la cultura y subculturas que dan sentido y orientación a lo que se hace, en las que se asienta la cosmovisión de sus integrantes. De esta manera se podrá conseguir un cambio real y no únicamente superficial o ´de maquillaje´. Para ello es necesario evaluar, de u manera participativa, la cultura de la institución escolar e identificar los posibles cambios o innovaciones por realizar. En la obra ´Evaluación de la cultura instituciol en educación. Un enfoque cualitativo teórico- práctico´ el autor ofrece numerosas técnicas e instrumentos para posibilitar la evaluación de la cultura instituciol e impulsar sus posibles cambios. Postula u visión humanista de la cultura frente al discurso neoliberal positivista que se ha apropiado de la escuela actual y ha invadido nuestros colegios. Este discurso pretende cambiar nuestras concepciones de cómo debe ser y funcior la educación. Más aún, incluso ha colonizado nuestras fantasías y utopías, nuestros deseos y esperanzas. De esta forma, esta globalización neoliberal se ha configurado como ´sentido común´ tan poderoso que ha redefinido los propios límites de la discusión. Ahora ya no se habla de educación como servicio al desarrollo integral de las persos y de la formación de ciudadanos y ciudadas críticos, capaces de intervenir activamente en su mundo y transformarlo. Frente a eso se promueve un modelo educativo cuya prioridad pasa a ser el logro de la eficacia, útil para responder a las ´necesidades del mercado´. Se conciben así las organizaciones educativas como empresas que han de ser gestiodas de forma eficiente y exitosa. Lo importante son los resultados, no las persos y los valores. Este libro trata de desmontar esta perspectiva y ofrecer altertivas aplicables a los centros educativos. Lo que se pretende en el mismo es facilitar la comprensión de la cultura instituciol y dotar de herramientas de evaluación a las comunidades educativas, para que ellas mismas sean las protagonistas y responsables de su propio cambio cultural. Defiende un enfoque de evaluación y cambio instituciol humanista y participativo, donde la comunidad educativa investiga, evalúa y determi el proceso de cambio cultural.