Este libro plasma las condiciones que hay que generar para recrear escenarios donde sea posible solucionar los problemas educativos. Distribuido en siete apartados, el primero está dedicado a establecer los elementos básicos de la evaluación educativa y los seis restantes a recorrer sus ámbitos aplicativos más importantes: la evaluación de los aprendizajes de los alumnos, de la acción docente del profesor, del curriculum, de los centros educativos, de la enseñanza superior y de los sistemas educativos.