Extraños en tierra ajena. Migración, alteridad e identidad reúne un conjunto de trabajos sobre las experiencias de inmigrantes en sus lugares de destino en los siglos XIX, XX y XXI, dentro del proceso de mundialización. Desde esta perspectiva la migración cambia, se modifica, se adapta, según las circunstancias económicas, sociales y políticas, de los países emisores y receptores. Aunque el humano por naturaleza es nómada, las migraciones que se dieron a partir de la mundialización del capitalismo responden a diferentes escenarios y éstos también cambian, según sea el país o la región que ofrece mejores expectativas de seguridad y mejora económica. El inmigrante es un nuevo actor social, producto del resultado de una ambig?edad, entre lo que es en una nueva cultura, lo diferente, y la necesidad de ser en ella para ser aceptado. Es el resultado de una deriva y de alguien que viene buscando una mejor calidad de vida, que perdió su nombre para ser un extraño. Cuando sale de su país, el inmigrante se preocupa por su familia, cuando llega al país receptor busca la red de paisanos para no vivir la angustia, de esa manera tiene el reconocimiento y la convivencia con su cultura dentro de otra.