Valeria Llobet ofrece una reflexión profunda y compleja sobre las instituciones de la minoridad, sustentada en una investigación empírica comprometida, que apuesta a la producción de nuevos insumos teóricos para pensar la construcción social de la infancia, en espacios históricamente tensionados entre la asistencia y el control. Estudiando tanto las modalidades y representaciones sobre la familia, la escuela y el Estado, como los retratos de los niños que se construyen en las instituciones, la autora se desplaza en un territorio opaco pero dotado de un lenguaje que busca develar. La lectura del libro invita a ir más allá de los enfoques parciales con que distintas disciplinas del campo de los estudios sobre la niñez han abordado la problemática social de la infancia y el papel de las instituciones, al proponer un tejido teórico y analítico entre dimensiones históricas, institucionales y subjetivas que no privilegia un aspecto sobre otro ni obtura la comprensión del papel de la política en la construcción de los sujetos.