La filosofía contemporánea mantiene abiertos diversos flancos respecto a los temas de la fantasía y la ficción. Nos encontramos desde aquellas propuestas en las que la fantasía es un pálido reflejo de una realidad que se consideraba incuestionablemente ahí, de antemano, hasta propuestas que han hecho palidecer la realidad para cederle su hueco a la pura fantasía.áEstán también quienes escudados en una trasnochada bandera de positivismo, remiten el problema a una especie de ´margen´, carente de toda cientificidad. Aunque asunto de místicos, estetas y literatos, las relaciones entre fantasía y ficción no pueden ser ajenas al mundo de la filosofía, que al menos supone un cuestionamiento sobre las condiciones de lo posible y la potencia del engaño. La fantasía es un problema filosófico en la medida en que tenemos que pensar una categoría como la ficción para marcar y diferenciarla del orden de lo real y lo verdadero.áEn este volumen, perteneciente a la colección Las lecturas de Sileno, intentamos poner en perspectiva cuatro versiones distintas e incluso contradictorias de la relaciones entre fantasía y ficción. Los cuatro textos exploran, desde distintas perspectivas, diversos aspectos de tan compleja y seductora relación. Estos breves ´decires´ son muestra de la significación de estos temas para la filosofía, misma que vuelve imposible el arrumbarles en el archivo de curiosidades.áY es que la ficción y la fantasía operan en nuestro mundo, como deseo y espejismo, como utopía y engaño, como imaginación poética y como ideología. La cultura popular, por ejemplo, opera con ambas categorías como si hubiera descifrado sus misterios desde hace mucho tiempo y hubiéramos ya llegado al momento de la pura autocomplacencia con sus formas y manifestaciones.