El paso del tren no sorprende, hoy día, a casi die, aunque todavía a todos nos hace girar la cabeza. Es algo que ya se da por descontado, como tantas otras cosas en nuestra vida cotidia. Sin embargo, hace un siglo y medio el cimiento del ferrocarril tuvo el efecto transformador de u revolución, Por primera vez, el transporte de persos y mercancías por tierra superaba las limitaciones de la tracción animal que, desde siempre, había establecido los tiempos y las formas. De repente las distancias se hicieron más cortas y el diabólico Ingenio -como algunos llamaron a la locomotora de vapor permitió viajar, por un precio razoble, a muchísimas persos. Significaba un cambio de época, en unos años en los que la mayor parte de la población no se alejaba nunca en su vida de las tierras en las que había cido. En Europa, la Revolución Industrial no habría sido posible sin u red ferroviaria capaz de transportar a todas partes los productos manufacturados, y al otro lado del océano, Estados Unidos de Norteamérica quizá no se habría desarrollado como lo ha hecho sin disponer de u red ferroviaria. Año tras año, raíles y locomotoras fueron llegando a todos los rincones del planeta. Alizar su desarrollo es un poco como recorrer la historia reciente de las civilizaciones moders, dado que este medio de locomoción ha estado siempre muy vinculado a nuestra vida diaria Las primeras y rudimentarias locomotoras de vapor fueron rápidamente sustituidas por otros modelos cada vez más potentes y rápidos. Si en el año 1825 la Locomotion de Stephenson sorprendía a los ingleses rodando a 24 km/h, solo 27 años después, en 1852, las locomotoras francesas Crampton alcanzaban ya los 120 kilómetros por hora. U velocidad que resultaba prodigiosa para u sociedad que estaba habituada a las carrozas tiradas por caballos, en el mejor de los casos, si no a los carros de bueyes. Los primitivos vagones del principio pronto fueron sustituidos por otros expresamente diseñados, hasta que, a comienzos del siglo XX, las vías eran ya recorridas por confortables trenes intercioles.