Durante los últimos años del siglo XX la cinematografía mexica vivió lo que para muchos fue su época más difícil. Mientras en todo el mundo se celebraba con bombo y platillo el primer centerio de esta forma de arte, la industria fílmica ciol sufría un aparatoso derrumbe que redujo al mínimo la producción de películas, provocó desempleo entre los profesioles del ramo y ahuyentó a los espectadores que habían creído en el espejismo del Nuevo Cine Mexicano. Con su rigor y agudeza características, Jorge Ayala Blanco nos entrega en la presente obra u minuciosa revisión de esta etapa crítica. Su enfoque ofrece, por un lado, un análisis de las películas más relevantes realizadas en el país a mediados y files de los años noventa y,por el otro, u reflexión sobre la manera en que tales cintas dieron forma a un conjunto de tendencias cuyas características se encontraban íntimamente relaciodas con las modalidades de producción prevalecientes en México en esos años.